El Siglo XX llega a conquistar la cocina del Angelopolitano

-Por Alejandro Torres– Una vez más el Chef Gerardo Quezadas, encargado del exquisito sabor del Angelipolitano, demostró ser uno de los mejores al reinventar platillos mexicanos inyectándole ese toque experimental y casero que lo caracteriza.

En esta ocasión se presentó el menú Sabores del Siglo XX, haciendo honor, principalmente, a su bisabuela, y a las recetas de la época.

Como primer tiempo, recordando la cocina de Doña Velázquez de León, preparó jaibas gratinadas con salsa blanca y cítricos.

Haciendo honor al mestizaje y a la época post-revolucionaria mexicana, se sirvió un sope de pulpo en su tinta con salsa verde cruda y lechuga, el cual mezcla sabores muy mexicanos como el frijol y la tortilla, con un sabor único como el pulpo.

 

 

El tercer tiempo fue una sopa de calabaza de Castilla, rememorando la utilización de todo el fruto para diferentes utilidades, siendo uno de los alimentos más importantes, tan sólo debajo del maíz.

 

Viajando al siglo XIX, sirvieron chiles de agua rellenos de picadillo de carne de cerdo, pollo, aceitunas, alcaparras y plátano macho sobre mole oaxaqueño, estos en honor de “la Tía Amalia“, quién quedó a cargo de Rufino Tamayo cuando quedó huérfano.

Aprovechando que el menú durará hasta enero, el chile relleno de bacalao cubierto de pasta hojaldrada y salsa encacahuatada, pretende ser un recuerdo navideño de los años ochentas.

 

Y cómo último plato fuerte, presentaron chiles chipotles ahumados, dos rellenos de picadillo y otro de queso, bañados de “mancha manteles“, rememorando su primer restaurante poblano La Sabía Virtud.

 

El primer postre, una Pavlova rusa con tropezones de xoconostle hace honor a Ana Pavlova vestida de china poblana presentándose en el toreo de la Condesa.

 

Para segundo postre se hizo un tiramisú con panqué de natas, requesón, vainilla, y chocolate abuelita, recordando a nada más y nada menos que Sarita García, la abuelita de México.